
Las 130 hectáreas de viñedo de Monte Julia constituyen su bien más preciado, pues todo el vino elaborado en sus bodegas procede de uva propia. Por esto, el cuidado de la viña es prioritario, basándose en técnicas innovadoras que potencian la máxima expresión de estas variedades. Para ello se han seleccionado 5 pagos, buscando en cada uno de ellos la máxima expresión varietal en función de sus características edafoclimáticas;
PAGO EL SASO
En sus suelos franco arenosos, pobres en materia orgánica, se obtienen vinos de las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc, con un alto cromatismo y fuerza tánica, propiedades optimas para la posterior crianza de estos vinos.
PAGO DE LOS CIERVOS
En sus suelos pobres, pedregosos y con una ligera salinidad, se producen vinos de las variedades Graciano y Tempranillo, ligeros, poco tánicos, con una buena acidez y aromas intensos.
PAGO DE PERAN
Presenta un suelo de textura franco limosa, en el que se cultivan las variedades Tempranillo y Syrah, dando vinos afrutados con una buena intensidad de color.
PAGO DEL ROMERAL
En esta parcela de textura franco arcillosa se ha se han plantado las variedades Syrah y Cabernet Sauvignon
PAGO DE PEÑA ROA
Parcela de suelo con escasa materia orgánica, poco profundo, con gravas, de textura franco limosa, donde se han realizado plantaciones con las variedades Syrah y Tempranillo
Asimismo, la finca también dispone de áreas dedicadas a la experimentación de diversas variedades, con el objetivo de comprobar su aclimatación y expresión en la zona.